El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha convocado los Premios Alimentos de España 2021, en esta edición con ocho categorías: Industria Alimentaria, Accésit a la Iniciativa Emprendedora, Producción Ecológica, Internacionalización Alimentaria, Producción de la Pesca y de la Acuicultura, Comunicación, Restauración y Premio Extraordinario Alimentos de España

Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica

El Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica está enfocado a premiar las acciones que de una manera global mejor integren la conservación de la biodiversidad, el respeto al medio ambiente, la potenciación del desarrollo rural y los recursos locales y la innovación tecnológica, redundando en la obtención de productos de calidad conformes al método de producción ecológica, siguiendo las directrices del Reglamento (CE) número 834/2007 del Consejo, de 28 de junio de 2007, sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos.

Podrán participar explotaciones agrarias y empresas alimentarias, con sede principal dentro del territorio nacional y con el certificado valido en vigor que acredite el cumplimiento de la normativa sobre producción ecológica.

Presentación de candidaturas

Las solicitudes de participación se pueden presentar a través del registro electrónico del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la sede electrónica donde existe un modelo normalizado de solicitud.

Para poder participar será necesario cumplimentar y adjuntar la siguiente documentación:

  • Anexos I y II de la convocatoria debidamente cumplimentados:
  • Una Memoria con las actuaciones más destacadas por las que se desea optar al premio (con un máximo de 10 páginas, escritas con letra Arial, tamaño 12, e interlineado sencillo de acuerdo con lo especificado en el anexo IV de la convocatoria)
  • Certificado de conformidad de la producción ecológica en vigor.
  • Otra documentación complementaria que se estime oportuno.

El plazo de presentación de las candidaturas estará abierto hasta el próximo 30 de marzo.

alimentación saludable

Los grandes cambios de hábitos y comportamientos de consumo a raíz de la pandemia no han impedido que se consoliden los desarrollos y proyectos orientados a la sostenibilidad en la cadena alimentaria, la búsqueda de la mejora del perfil nutricional o al impulso de tecnologías emergentes aplicadas a la producción de alimentos.

El Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) ha realizado un balance sobre las principales tendencias que han marcado la industria alimentaria durante 2020 y que seguirán definiendo el sector, y por tanto a las empresas de alimentación, durante el nuevo año.

Así, tendencias como la sostenibilidad, la salud y la pujanza de las tecnologías emergentes se presentaban a comienzos de 2020 como aspectos clave a tener en cuenta para el sector agroalimentario, habiendo sido protagonistas durante los últimos doce meses. Aunque el impacto del covid-19 pudo parecer inicialmente un freno para muchas tendencias, realmente ha actuado como un acelerador.

En este sentido, el CNTA resalta principalmente las siguientes tendencias:

– Consolidación de la proteína vegetal como una alternativa a muchos productos. Marcas como Maheso o Campofrío han sido las últimas en unirse a esta tendencia con sus propios lanzamientos, siguiendo la estela que también han iniciado en España distribuidores como Lidl o Aldi con nuevas propuestas. De cara a 2021 se atisban movimientos a tener en cuenta, como el lanzamiento de la McPlant por parte de McDonald’s, mientras las predicciones de crecimiento de mercado e inversión siguen en alza.

– También alineados con el concepto de sostenibilidad han estado los diferentes desarrollos de packaging en base a materiales reciclados o susceptibles de serlo. Planes estratégicos como “De la Granja a la Mesa”, de la Unión Europea, seguirán influyendo en este tipo de innovaciones por parte de la industria alimentaria y auxiliar, al igual que la tendencia regulatoria hacia la progresiva prohibición de plásticos de un solo uso.

– 2020 fue el año en que la alimentación saludable se consolidó entre los consumidores, impulsando en este ámbito nuevos modelos de innovación. Durante el último año creció de manera sustancial el interés por los alimentos funcionales y el llamado fenómeno de la inmunonutrición, que se presenta como un campo propicio para la innovación y la generación de nuevas oportunidades de negocio para las empresas alimentarias.

– La digitalización se ha convertido en otra de las tendencias del año, dándose pasos en innovaciones basadas en la inteligencia artificial o el machine learning orientadas a diferentes fases de la producción alimentaria. Además, el covid-19 ha puesto sobre la mesa la relevancia de contar con tecnologías que permitan el almacenamiento y el tratamiento de grandes volúmenes de datos.

Estas tendencias seguirán constituyendo los focos de interés para las empresas del sector agroalimentario en el futuro más inmediato.

Fuente: Inforetail

Blog BQ

Potenciar la calidad de los alimentos, la seguridad alimentaria, el desarrollo rural, la integridad del medio ambiente o fortalecer las capacidades productivas de los territorios rurales son los principales fundamentos de la producción ecológica. Avalada por una regulación y un sistema de control de ámbito europeo, la sociedad dispone hoy día de una oferta completa de alimentos ecológicos, libres de sustancias químicas de síntesis y de organismos genéticamente modificados. Aunque si la valoramos con visión holística, la alimentación ecológica aporta múltiples beneficios a consumidores, productores y empresas.

Sabor y Salud. Continuamente se publican trabajos de investigación que demuestran las propiedades relacionadas con la aportación a la salud y satisfacción por su consumo. La profesora de la Universidad Politécnica de Valencia María Dolores Raigón lleva años investigando los atributos específicos de los alimentos ecológicos. Sus trabajos indican una mayor concentración nutricional en los productos vegetales, ya que se respeta el ritmo de crecimiento natural de la planta y se recolecta en su momento óptimo de maduración. También contienen menos agua, lo que favorece la intensidad de los sabores y la concentración de nutrientes, alargando su periodo de conservación en óptimas condiciones.

Equilibrio medioambiental. La agricultura ecológica apuesta por la conservación de la biodiversidad de las zonas agrarias, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, haciendo de la prevención y la simbiosis natural entre animales y plantas su mejor herramienta. Por su parte, la ganadería ecológica juega un importante papel en la gestión de los bosques a través de la ganadería extensiva, en la conservación de razas ganaderas autóctonas y el bienestar animal. Además de ofrecer productos cárnicos de alto valor añadido, las especialidades gastronómicas encuentran en la elaboración con productos ecológicos una excelente oportunidad para mejorar su comercialización.

Valor social. Es importante recordar la aportación de la agricultura ecológica a la igualdad de hombres y mujeres del medio rural. También contribuye a la fijación de población en estas áreas, resaltando en la sociedad la labor de los trabajadores del campo e innovando con nuevas fórmulas comerciales que suponen una oportunidad para fortalecer el tejido empresarial agroalimentario, respondiendo al mismo tiempo a las demandas de los consumidores, cada día más preocupados por una alimentación socialmente responsable.